Un adios teñido de azul y de despertar.
lunes, 14 de enero de 2008
Sueños en lienzo
Un adios teñido de azul y de despertar.
miércoles, 9 de enero de 2008
Imaginación
viernes, 4 de enero de 2008
Gritos ahogados
martes, 25 de diciembre de 2007
Elucubraciones divagantes

Este personaje, menos habitual de lo que su apellido indica, es algo más permisivo que el difunto Señor Grillo, aunque a veces anda corto de reflejos y llega tarde, haciendo que aquel/la que ha puesto en sus manos la sensatez y se deja llevar por las circunstancias, meta la pataza.
No obstante, gracias Sentido Común y gracias a sus Musas de la Asesoría Postcrisis (o postcagada).
A los lectores/as: disculpad por los delirios momentáneos y las elucubraciones divagantes.
sábado, 22 de diciembre de 2007
VÉRTIGO

Vértigo y no por la altura, sino por la velocidad acontecia últimamente.
Mejor frenar que arrepentirse, aunque, por otro lado, también se dice que es mejor arrepentirse de los que sucedió que de lo que no se atrevó a hacer.
No tengo ni idea, yo sigo dibagando y dibujando una historia con lápiz y papel, pero sin poder emplear goma de borrar ¿o sí?
jueves, 6 de diciembre de 2007
Miradas IV
Él ha cambiado su atuendo, va menos informal. No abusa del chándal. Continúa con su calzado deportivo, pero no tan desaliñado y a cambiado el chándal por pantalones vaqueros o similares con cazadoras de sport. Informal, no llega a arreglado pero ha sumado puntos.
Se han ido desvaneciendo mis pensamientos creyéndolos meras ilusiones producto de la sugestión. Hasta hoy.
Hoy nos hemos vuelto mirar. Miradas furtivas y medias sonrisas mal disimuladas. Charlábamos con la misma gente en la parada del bus. Me miraba agachando la cabeza cando hablaba.
Éramos el y un buen grupo de chicas. Al subir al bus sólo había un asiento libre, el quedó de pié y nos pregunto si nos íbamos a sentar alguna (que educadito). Charlábamos entre nosotras pero yo estaba en otro lugar (ya sabes donde) y el disimulaba girándose hacia nosotras, pero ¿me miraba?
Llegaba a mi parada a mi parada, me acerque a la puerta del bus, justo detrás de su asiento, me apoyé en la puerta (había mucha gente) mirando a mis compañeras (y a el). El cambió ligeramente de postura para pasar de mirar al interior del bus a la ventanilla. Le pilla varias veces mirando hacia atrás, incluso, creo que hubo un instante, casi imperceptible, que nos sostuvimos la mirada.
lunes, 19 de noviembre de 2007
Miradas III

Después de todo esto nada, solo los habituales saludos del pasillo.
Pero por fin llegó la fiesta en la que celebrábamos el haber llegado al ecuador de nuestras respectivas carreras, el “Paso de ecuador”.
En la fiesta estaba en la barra, junto con dos amigas, esperando para pedir, de pronto lo veo al otro extremo de la barra, frente a nosotras y les dije "ese es el chico de las miradas".
Ante esta situación, y con algún que otro cubata a mis espaldas, hice todo lo posible para ponerme frente a el, (me recordó mucho al primer día de miradas) y, como no, un saludo de estos a la fuerza y un "¿qué tal?" lejano.
Por mi parte había miradas furtivas y mis amigas me dijeron que el también me miraba hasta que se dio cuenta de que ellas lo observaban. Tras percatarse se corto un poco y miraba mas de vez en cuando, es muy tímido, aunque no se quien supera a quien en esto de la timidez, él o yo.
Lástima que no lo viese más el viernes de la fiesta...


